Mujeres pioneras en la Universidad de Sevilla
El acceso de las mujeres a la universidad en España no se produce hasta finales del siglo XIX, a cuentagotas y con numerosos obstáculos sociales, culturales y legales. Durante siglos, la educación superior estuvo reservada casi exclusivamente a los hombres, pues se consideraba que el rol de la mujer era principalmente el de madre y ama de casa, y no el de profesional o académica. Las mujeres que intentaban ingresar a la universidad se enfrentaban a una sociedad profundamente patriarcal que no entendía por qué una mujer quería realizar unos estudios que, se pensaba, no iban a ser útiles ni para ella ni para la sociedad.
La primera alumna en España en examinarse de una asignatura de bachillerato fue Antonia Arrobas Pérez en 1871, en el Instituto de Provincial de Huelva, perteneciente al Distrito Universitario de Sevilla, a la que seguirían Elena Maseras Rivera en Barcelona y Sebastiana Bohórquez Gómez en Cádiz.
Para esta exposición el Fondo Antiguo y Archivo Histórico de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla ha realizado una labor de búsqueda y localización de documentación de las primeras alumnas universitarias. De gran ayuda para ello han sido los trabajos y publicaciones de la profesora Consuelo Flecha García, catedrática emérita de Historia de la Educación e investigadora honoraria de la Universidad de Sevilla, quien desarrolla una intensa labor de investigación en el campo de la educación de las mujeres, especialmente en el ámbito universitario.
Su libro, ya clásico, sobre Las primeras universitarias en España, despertó el interés hacia un campo de investigación en el que otras muchas investigadoras han trabajado con rigor y excelentes logros.