Escribir la Constitución

Desde la redacción definitiva del proyecto y su aprobación en Cortes hasta la plena entrada en vigor del texto de la Constitución el procedimiento era estricto y exigía un doble requisito: en primer lugar, el texto debía ser validado por los constituyentes y remitido a la Regencia del Reino para su conservación como primer original; en segundo lugar, ese texto auténtico debía ser impreso y publicado para general conocimiento y cumplimiento, siguiendo para ello unas pautas determinadas que dotaran a los ejemplares editados de credibilidad. El 18 de marzo de 1812 un Decreto de las Cortes Generales, comunicado por Ignacio de la Pezuela, ministro de Estado y Gracia y Justicia, por Orden de la Regencia, comunicaba el procedimiento que se debía seguir en la publicación de la Constitución...

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