Aguafuerte y agua tinta (153x198 mm.)

Un gato descansa sobre un pedestal, dispuesto de perfil mira hacía lo lejos mientras se le acerca un buho que parece decirle algo al oido. Junto a ellos, un personaje con una capucha sobre la cabeza se arrodilla en señal de reverencia hacía el enorme gato, o bien pidiendole clemencia. Al fondo de la escena, en la parte central del grabado, se adivina una muchedumbre pero sólo destaca un busto.

Como en la mayoría de grabados de "Los caprichos enfáticos" es complejo llegar a captar con claridad el significado de la imagen, llenos de simbolismos y alegorías encierran una fuerte crítica, que en este caso posiblemente se trate de representar a Fernando VII rodeado del apoyo de Iglesia.

En la obra de Giambattista Casti "Gli animali parlanti", en la que basa la interpretación de estos grabados el historiador Nigel Glendinning, el buho es la representación del cura o siervo del Dios, de una figura eclesiástica hipócrita con apariencia amable.

La figura de este monje con hábito arrodillada en claro signo de respeto y adoración;  y el busto que observamos al final del plano con  capa de obispo, evidencian la alianza que existió entre el estamento eclesiástico y los partidarios del absolutismo monárquico.