Qué alboroto es este?

Aguafuerte y agua tinta (144x193 mm.)

Un militar sentado y escribiendo un documento detiene la tarea para observar la escena de dos mujeres que parecen taparse los oídos, o sujertase el pelo y la cabeza, ante las molestias causadas por un estruendo entre la muchedumbre que está representada tras ellas y por los ladridos de dos perros furiosos. 

Diferentes explicaciones se han dado con referencia a este grabado, las más generalizadas expresan que podría representar cualquier escena relacionada con la salida del ejercito francés de Madrid ante la llegada del general Wellington y sus tropas. Otras interpretaciones aluden a la recaudación de impuestos por parte de militares y a su indeferencia ante los gritos de calamidad de las dos mujeres.

A partir de esta estampa la realidad se desplaza,  el discurso narrativo y descriptivo pasa a un tono alegórico donde mediante símbolos y elementos naturalistas Goya nos muestra su oposición al régimen de Fernando VII. Comienza así la última parte de "Los desastres de la guerra", los grabados que el propio pintor titulará "Los Caprichos enfáticos", y que nos trasladan a su primera serie "Los caprichos" que ya criticaban aspectos de la política y la sociedad de su tiempo. 

Las manifestaciones de Goya publicamente pudieron ser prudentes, pero en privado mantuvo una fuerte crítica hacía la institución eclesiástica, los mandatarios de gobierno fernandino y la propia monarquía. Y a través de estas últimas estampas de la serie nos mostrará esta actitud desafiante de un modo metafórico.

 

Para Enrique Lafuente esta estampa es la transición entre las que reflejan los horrores de la guerra y los siguientes grabados en los que Goya realiza una crítica de la sociedad española y del panorama político tras la guerra. Otros autores consideran como el inicio de "Los caprichos enfáticos" la siguiente imagen "66. Extraña devoción" donde se comienza a narrar los hechos desde un aspecto más simbólico que real.