Estragos de la guerra

Aguafuerte, aguatinta y punta seca (128 x 156 mm.)

En este grabado el pintor ha representado los efectos de un bombardeo en el interior de una casa en el momento preciso en que se desploman los pisos superiores: algunos yacen en el suelo, otros siguen cayendo . A los primeros los vemos en escorzo, a los segundos, de frente.
 

Dentro de la casa todo ha quedado en estado ruinoso tras la explosión: las vigas del techo se caen, los muebles están desordenados y los cuerpos amontonados.

La idea de inmediatez y sorpresa la subraya el artista al poner en primer plano a la madre que se encontraba amamantando a su hijo cuando el suelo se vino abajo.