Aguafuerte (124 x 200 mm.)

En medio de un paisaje, en cuyo fondo podemos distinguir una arquitectura, Goya ha grabado un grupo de cadáveres hacinados. La postura incontrolada de los cuerpos y las bocas abiertas de muchos de los muertos acentúan considerablemente el dramatismo en esta escena. Estos montones de muertos son  muestras de la implicación de los paisanos en la lucha ya que se había generalizado su participación  tanto en la defensa de las ciudades como en la incorporación a la lucha de guerrillas.

En el grabado se dibuja un grupo de cadáveres hacinados de entre los que destaca un cadáver con las piernas abiertas y con la cabeza proyectada en profundidad.

La muerte y desolación, junto con el silencio,  son los únicos protagonistas.