Con razón o sin ella

Aguafuerte y punta seca (138 x 194 mm.)

Dos hombres con lanza el uno, con navaja el otro, heridos, luchan contra un grupo de cuatro soldados regulares. 

Alcalá Galiano, testigo presencial de los hechos, cuenta que era tal "la rabia del pueblo, y tal la insolencia de los huéspedes, convertidos en dominadores", que una vez iniciados los enfrentamientos se sabía que se trataba de una "cruda guerra", de un "reto mortal al contrario", por parte de un pueblo que demostraba estar "no sólo dispuesto al sacrificio, sino ansioso por consumarle": "Sólo se veía en las calles paisanos furiosos, casi todos de las clases ínfimas, provocando, y uno u otro militar conteniendo. De los primeros, los hubo que mostraron ciego valor, abalanzándose a los franceses armados y juntos a buscar vencimiento y exterminio seguro".

En el detalle superior, entre las piernas del paisano,  en un desesperado acto,  seres deformes y mal armados corren a encontrarse con ellos y arremeten a pecho descubierto con un puñal contra unos soldados sin rostro debidamente uniformados y pertrechados de excelentes armas...

Goya ofrece un repertorio de ese populacho: el paisano herido de muerte,  sangrando por la boca...