Alimentando al Mundo con Plasmas

Álvaro Perea Brenes

La foto muestra semillas de cebada (Hordeum vulgare) durante su tratamiento con plasmas fríos en un reactor del tipo de Descarga de Barrera Dieléctrica (DBD). Los plasmas fríos se utilizan en numerosas áreas científicas y tecnológicas, que abarcan muchos aspectos de la vida cotidiana y actividades industriales. En el campo de la Agronomía, y en la sociedad en general, es cada vez más preocupante el aumento de la demanda de alimentos y las consecuencias negativas que provocan ciertos fitosanitarios sobre el medio ambiente y la salud de las personas y animales. Asimismo, se suma la limitada disponibilidad de recursos y los reglamentos más restrictivos, todo ello hace necesario la introducción en los sistemas productivos agrarios y agroalimentarios, nuevas técnicas y tecnologías más respetuosas con el medio y los consumidores. En este contexto, el uso de plasmas fríos se presenta como una alternativa real para acometer estos retos, ofreciendo sus numerosas ventajas a la agricultura. Entre estas se encuentran su operación a bajas temperaturas y tiempos de procesamiento cortos, así como su carácter inocuo tanto para los humanos como para los cultivos, los alimentos, las semillas y el medio ambiente en general. Además, con la aplicación de este tipo de plasmas se aceleran las tasas de germinación de las semillas y se eliminan microorganismos patógenos, lo que da lugar a una mejora del desarrollo y producción de los cultivos.
 

Autor: Álvaro Perea Brenes