A 331/220

Biblia Sacra Vulgata Latina

Biblia. Latín. 

Inglaterra, h. 1450-1475

Letra de fines del siglo XV. A dos columnas. Títulos en rojo; epígrafes del margen superior y números de los capítulos (en los márgenes laterales) en letras alternas rojas y azules. Iniciales en azul con adornos de rasgueo rojos.  Las iniciales de los libros de la Biblia y algunas otras son de mayor tamaño y se prolongan por tres de los márgenes de la página. Toman formas vegetales (se emplea en ellas el oro y los colores azul, rosa, blanco, naranja y verde). Las iniciales del Génesis y del Salterio se prolongan por los cuatro márgenes formando marco completo; en el interior de la primera (h.12) se ha representado a un fraile con un libro en la mano; en el interior de la segunda (h. 233) al Rey David pulsando el arpa. Notas marginales de la misma letra que el texto. Además de los libros canónigos contienen (h. 258-263) el Libro Tercero de Esdras, al que se llama Segundo, y es uno de los Apócrifos. El Libro de Tobías está repetido íntegramente.

El códice comprende 598 folios de vitela muy fina y dos hojas de guarda de papel, colocadas en una reencuadernación efectuada el siglo pasado. En su composición predominan los cuadernos formados por cuaterniones, que comienzan por la cara de la carne, y la paginación es moderna. Los dos primeros contienen los índices bíblicos (f. 1-11v). En el fol. 12 comienza la carta de San Jerónimo a Paulino y a continuación todos los libros canónicos del Antiguo y Nuevo Testamento con sus respectivos prólogos (ff. 14-41v). Algunos prólogos no fueron copiados en su lugar correspondiente y se situaron precediendo al evangelio de San Mateo (f. 433v-434), o después del Apocalipsis (f. 539-541); en el explicit del libro de Abdías se hizo notar que está copiado después del libro de Job (f. 395). Los folios 542-598 recogen las interpretaciones a los nombres hebreos y la oración de Manases que junto a otros prólogos, suponen un añadido contemporáneo a la factura del códice.

La cuidada factura de este manuscrito de lujo se observa, en primer lugar, en la construcción de la justificación. Algunos folios aún conservan los pinchazos que sirvieron de guía para trazar el pautado, vertical y horizontal, en tinta roja clara, casi rosa; dobles líneas horizontales y verticales delimitan una caja de escritura cuya proporción corresponde a un doble rectángulo de Pitágoras (0, 651). La escritura se dispone a dos columnas con cincuenta y tres líneas escritas al modo gótico.

Fue copiado por varias manos en una escritura gótica textual de pequeño módulo y muy comprimida. Se conservan restos de la foliación interna en algunos cuadernillos (f. 262, 312 o 336), y algunos reclamos horizontales, dispuestos dentro o fuera de la segunda columna, en el límite inferior de la página, y no guillotinados en la reencuadernación. Los copistas dejaron avisos para las iniciales -observables bajo algunas letras de tinta-, los títulos corrientes y la numeración de capítulos. Los últimos realizados por tres manos distintas.

La decoración de volumen es muy homogénea y fue realizada en un taller donde intervienen al menos dos iluminadores. Estilísticamente responde a los caracteres propios de la miniatura inglesa del tercer cuarto del siglo XV, si se compara con códices datados de esta procedencia y el libro de modelos conservado en el Museo Británico (Brit. Mus. Sloane 1448A). Su disposición, la ornamentación, y tamaño de las iniciales y marginaba corresponde a una jerarquía o tipificación establecida previamente.

La epístola a Paulino y el comienzo de los Salmos tienen iniciales con figuras y orlas, que ocupan los cuatro márgenes. La primera muestra un fraile leyendo, apoyado enun pupitre, que posiblemente se refiera al destinatario del volumen (f. 12); la segunda es un retrato del rey David (f. 233) vinculada al comienzo de los salmos.

Las iniciales de los restantes libros bíblicos presentan el cuerpo miniado en dos colores, azul y rosa o carmín, y en el interior predominan los florones con frutos granados o piñas naranjas, o bien hojas lobuladas dispuestas en bucles en algunas ocasiones; sólo en el evangelio de San Mateo se han realizado acantos (f. 435). En estos libros las orlas ocupan tres márgenes con las mismas hojas o filodios de los marcos principales combinadas con una fina labor de plumilla rematada en hojitas de trazado elegante, formas trifoliadas en oro o en color, hojas en dedal o trompetas, y distintas estilizaciones florales. Las mismas hojas lobuladas envuelven a intervalos los palos verticales, de oro y color.

Algunos prólogos y salmos presentan letras decoradas y antenas o prolongaciones marginales de las mismas características, pero su tamaño es menor, ocupando entre tres y cinco renglones. También hay iniciales champidas de dos o tres renglones, que destacan algunos prólogos, y minúsculas antenas con labores de plumilla terminadas en florecillas de rico cromatismo y hojas en oro. Finalmente los inicios de capítulo tienen iniciales de tinta, roja o azul, decoradas con filigranas.

Tomado de: Teresa Laguna Paul. Ficha técnica y comentario para la exposición Universitas Hispalensis. Patrimonio de la Universidad de Sevilla. Sevilla: Universidad, 1995, pp. 114-115.