Expedientes de depuración

Una de las consecuencias de la guerra civil española fueron las purgas políticas que los dos contendientes acometieron entre el personal funcionario desde el comienzo de la contienda en sus respectivas zonas.


En  Sevilla, una vez tomada la ciudad por el bando franquista en julio de 1936, se destituye al rector de la universidad y comienza la labor de las comisiones depuradoras, encargadas de investigar a todo el personal funcionario, tanto docente como personal de administración y servicios, con el propósito de tener un cuerpo funcionaria fiel al régimen.


En el Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla se conserva documentación relativa a las comisiones de depuración, como el legajo 1992-10 que contiene los expedientes de depuración de personal docente, administrativo y subalterno de la Universidad de Sevilla y centros de enseñanza del distrito universitario de Sevilla.


En esta documentación se contiene información no solo relativa al personal universitario, sino al del distrito de Sevilla, que entonces contemplaba las provincias de Sevilla, Córdoba, Huelva, Cádiz, Ceuta, Badajoz, más la relativa a las Islas Baleares desde 1936 a 1939, ya que era la universidad más cercana al archipiélago perteneciente al bando nacional al comienzo de la guerra civil.

 

 

María del Rosario Montoya Santamaría

Natural de Madrid, fue la primera docente de la Universidad de Sevilla.  En 1930 tomó posesión como profesora auxiliar de la Facultad de Ciencias, donde impartió clases de Geología y Biología. Su expediente personal contiene su tarjeta universitaria, fechada el 17 de junio de 1935. En 1936 fue sancionada por el régimen franquista y cesada en el cargo. Hubo que esperar casi medio siglo para encontrar a otra profesora en las aulas.  

 

 

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