Alonso de la Veracruz (O.S.A): Physica speculatio ad modum reuerendi patris fratris Alphonsi à Vera Cruce ... ; cum indice quaestionum, seu speculationum ómnium. Salmanticae: Excudebat Ioannes Baptista à Terranoua ..., 1569. - [12], 444, [2] p.: [2] en bl.; Fol.

Procedencia: USE (A Res. 15/2/14(3); UB; UDE.

La obra de fr. Alonso de la Vera Cruz (c. 1507-1584) sólo se comprende desde su formación en Alcalá y Salamanca y desde su biografía. Fr. Alonso llegó a Nueva España en 1536, después de abandonar la que hubiera sido una carrera universitaria y eclesiástica convencional, para profesar en la orden agustina y desarrollar una labor misional y fundadora en Michoacán. Sorprende, como sorprendió a sus contemporáneos, que este hombre, tan amante de los libros, pudiera compatibilizar esa intensa actividad pastoral con la continuidad del cultivo intelectual. En 1553 se encontraría entre los primeros profesores de la naciente Universidad de México, donde sustentaría durante cuatro años las cátedras de Escritura y Teología de Santo Tomás, y fue en este periodo cuando publica, en los talleres de Juan Pablos, el antiguo factor de Juan Cromberger y primer impresor de la capital del virreinato, los que serían, aparte de otros textos menores, los cuatro libros que vio impresos en vida. Con el resto de su abundante producción, que permanecería manuscrita hasta el siglo pasado, muestran la amplitud de sus intereses y conocimientos,  al abrazar desde la filosofía escolástica al tratamiento teológico y jurídico de los problemas que provocaba la experiencia de contacto con un mundo social y cultural que le era extraño.

En la línea de quien fuera su maestro en Salamanca, fr. Francisco de Vitoria, pero sobre el terreno, abordaría la legitimidad de la conquista y del dominio, los justos títulos, y cuestiones tan complejas como la del valor canónico del matrimonio de los indios, asunto sobre el que versaría ese ejemplo excepcional de observación etnológica y sensibilidad social que es el Speculum coniugiorum (1556). La Physica Speculatio (1557) constituye el tercer volumen de un curso filosófico completo, el que correspondía al currículo del bachillerato en Artes, tras Recognitio Summularum (1554) y Dialectica resolutio (1554), esto es, las lógicas menor y mayor en términos escolásticos, que debía coronarse con el estudio y comentario de la Física aristotélica. En ellos nuestro fraile plasmaba, como él mismo confiesa, la enseñanza que impartiera en su juventud salmantina y, sobre todo, en las casas de estudio de su religión. No podemos detenernos en su pensamiento, sobre el que existe una apreciable bibliografía, pero baste reconocer que se le deben los tres primeros libros de filosofía publicados en las Indias.

Entre 1562-1573, mientras fr. Alonso estuvo en España antes de regresar definitivamente a México, fueron reeditados en Salamanca, siempre juntos, en tres ocasiones (1562, 1569, 1573) según los fue reelaborando para satisfacer la demanda existente, prueba de su éxito entre el público universitario. No obedece a una mera fórmula que, en la aprobación de la edición del Recognitio de 1562, Gaspar Cardillo de Villalpando, el prestigioso catedrático de Alcalá, responsable del tratado sobre las súmulas más difundido del Quinientos, expresara su admiración por el autor. Ni que en la licencia de impresión de la de 1573 de la Resolutio, fechada en 1570, se reconociera que “aunque en el año passado de sesenta e nuebe se auía impresso mucho volúmines (sic) del dicho curso, se auían acabado por ser obra muy accepta en los estudios, e agora le quería tornar a imprimir por la necessidad que de los dichos libros ay”. Juan de Ovando, el presidente del Consejo de Indias, él mismo protector de fr. Alonso, tenía en su biblioteca su “curso de Artes”. La edición de la Physica Speculatio de 1562 suprime el Tractatus de sphera de Campano de Novara que incluía la primera mexicana, pero mantiene tanto la dedicatoria a fr. Tomás de Villanueva como el texto en general, la explicación de los Físicos de Aristóteles, De Caelo, De generatione et corruptione, Meteoros y De anima, siendo ésta la parte en que volcaría su pericia metafísica. La edición de 1569 aparecería, sin embargo, notablemente aumentada, pudiéndose comprobar que fr. Alonso escribía con el oído atento a las noticias recientes que le llegaban de las añoradas Indias. Porque, independientemente, del contenido y de su fidelidad escolástica, del carácter abstracto y especulativo que implicaba tan amplia materia, la obra fue concebida para estudiantes novohispanos. Se erigía así, de acuerdo con una actitud que acentuaría con el paso del tiempo, en una excelente proyección al Nuevo Mundo de la cosmovisión aristotélica que lo había ignorado. Siempre que le parece a propósito ilustra con ejemplos de esta realidad novedosa, sea para la explicación del concepto de infinito o para las causas de los terremotos. Si se trata de la habitabilidad de la tierra, fr. Alonso mostrará con satisfacción cómo Aristóteles y Ptolomeo se equivocaron y que las zonas tórridas eran capaces de acoger al hombre. Es más, allí donde no hace ni excesivo calor ni mucho frío, como en la Nueva España, las condiciones de vida son excelentes y mejor todavía si se localiza, como México, apenas unos grados debajo de la equinoccial. No estuvo aquí el Paraíso, pero al igual que en él, maduran los frutos durante todo el año. De esta manera, con la Physica Speculatio, desbrozaba el camino para que las Indias desplazaran a Europa como escala de interpretación y medición del mundo.

CCPB000031382-3.

Autor comentario: José A. Ollero Pina.