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Las bibliotecas históricas españolas custodian entre sus fondos una cantidad ingente de obras de los siglos XVI a XVIII que tratan desde una perspectiva u otra sobre la confesión. Esa masiva presencia de obras se explica por la proliferación, en aquellas centurias, de manuales de confesores y suma de casos de conciencia. Se trataba de aplicar con rigor y eficacia los cánones del Concilio de Trento, que habían establecido la obligatoriedad de la confesión, pero también de ayudar a confesores y penitentes a resolver las muchas dudas, morales y dogmáticas, a las que tenían que enfrentarse. |
